El dilema de los estacionamientos
- Redacción

- 12 ago
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Son escasos, no hay inversión pública en habilitar estacionamientos y, ahora, la presión se va contra los conductores que acostumbran a dejar sus autos en lugares prohibidos, incluso frente a sus casas.

Las alcaldías, la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre han intensificado los operativos contra vehículos que ocupan aceras, servidumbres y otros espacios públicos, una práctica que durante años ha obligado a peatones a caminar por la calle y ha generado problemas de movilidad en distintos sectores del distrito.
Las autoridades municipales han advertido que las medidas no se limitan a los llamados autos “chatarra” o abandonados. Incluso un automóvil en funcionamiento puede ser objeto de sanción o retiro si permanece estacionado sobre una acera, bloquea el paso peatonal o afecta el uso del espacio público.
En varios sectores de San Miguelito, residentes han expresado molestia ante los operativos contra vehículos mal estacionados, especialmente porque aseguran que muchas viviendas fueron construidas sin suficientes espacios para estacionar. Algunos conductores reconocen que durante años han dejado sus automóviles sobre aceras, servidumbres o áreas donde está prohibido estacionar, pero sostienen que lo han hecho por falta de alternativas y porque esa práctica terminó convirtiéndose en algo habitual dentro de sus comunidades.
El problema también expone una deuda de planificación urbana. Calles estrechas, barriadas densamente pobladas y viviendas sin estacionamientos suficientes chocan ahora con una fiscalización más estricta que busca recuperar aceras y garantizar el paso de peatones. Aunque las normas de vialidad y urbanismo prohíben ocupar estos espacios, para muchos residentes la pregunta sigue siendo la misma: ¿dónde estacionar si el diseño del sector nunca contempló suficientes lugares para hacerlo?
Como parte del procedimiento, los propietarios pueden recibir una advertencia para retirar voluntariamente el vehículo. Si no cumplen dentro del plazo establecido, el automóvil puede ser removido mediante grúa y trasladado a un patio de custodia. Las sanciones divulgadas durante los operativos recientes oscilan entre 150 y 350 dólares, a lo que pueden sumarse los gastos relacionados con el traslado y la custodia.
La alcaldesa de San Miguelito, Irma Hernández, ha defendido estas acciones señalando que las aceras deben permanecer disponibles para los peatones, especialmente para niños, adultos mayores y personas con discapacidad. Durante los últimos meses, cientos de propietarios han retirado voluntariamente vehículos de espacios públicos, mientras decenas de unidades han tenido que ser removidas con grúas.
La medida también ha generado reclamos entre residentes de comunidades donde muchas viviendas fueron construidas sin estacionamientos suficientes y durante años las aceras han terminado siendo utilizadas como espacios para dejar los automóviles.
La fiscalización ocurre además en momentos en que la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre mantiene operativos contra vehículos mal estacionados y otras infracciones. Sin embargo, las competencias pueden variar dependiendo de si el automóvil se encuentra sobre la vía pública o en espacios municipales como aceras, parques y áreas verdes.
Aunque todavía no se ha divulgado una cifra consolidada de multas aplicadas específicamente por estacionarse sobre las aceras en San Miguelito, los operativos dejan claro que las autoridades buscan recuperar estos espacios para los peatones y reducir una práctica que se ha vuelto habitual en numerosos barrios del distrito.





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