UMIP y Fundación Tortuguías unen esfuerzos para fortalecer la conservación marina en Panamá
- Redacción

- 14 ago
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La Universidad Marítima Internacional de Panamá (UMIP) y la Fundación Tortuguías establecieron un convenio de cooperación para impulsar la investigación científica, la formación de estudiantes y la conservación de las tortugas marinas y los ecosistemas costeros del país.

Adriana Moreno, directora ejecutiva de la Fundación Tortuguías, explicó en una entrevista exclusiva que la alianza permitirá desarrollar investigaciones conjuntas, facilitar prácticas profesionales y trabajos de tesis, intercambiar conocimientos e incorporar especialistas vinculados con la universidad.
“Queremos formar a los nuevos técnicos, licenciados, maestros y doctores, porque ellos recibirán el legado y tomarán la batuta de la conservación marino-costera del país”, señaló Moreno durante una entrevista en el programa InfoEconomía.
Como primer resultado del convenio, una estudiante de la UMIP realizará una investigación sobre la erosión costera en Punta Chame. El estudio aportará información para orientar las decisiones de conservación frente a los efectos del cambio climático.
Moreno advirtió que el aumento de las temperaturas ya está afectando la reproducción de las tortugas. Durante la temporada anterior, la Fundación encontró huevos dañados por el calor extremo. Ante este escenario, destacó la necesidad de que las medidas de protección estén sustentadas en evidencia científica sólida.
La Fundación Tortuguías cumple 16 años de trabajo continuo en la protección de las tortugas marinas y la conservación de los ecosistemas costeros. Actualmente desarrolla sus actividades en Playa El Cabezo, en Punta Chame, y Playa Las Cuchillas, en Cambutal, provincia de Los Santos. Además, proyecta extender su labor a una tercera playa.
Panamá recibe cinco de las siete especies de tortugas marinas existentes en el mundo, tanto en sus costas del Caribe como del Pacífico.
El trabajo de la organización incluye patrullajes nocturnos durante la temporada de anidación, que se extiende generalmente del 1 de julio al 30 de noviembre. Cuando el equipo localiza una tortuga o un nido, registra la información del ejemplar, realiza su marcaje y traslada los huevos a un lugar seguro.
Después de un periodo de incubación de entre 40 y 50 días, las crías son liberadas en el mar. Durante sus años de operación, la Fundación ha protegido más de 7,000 nidos y liberado más de medio millón de tortugas.
La supervivencia de estos animales representa un enorme desafío: se estima que solamente una de cada mil crías alcanza la edad adulta. Las tortugas que sobreviven regresan a anidar a la misma playa donde nacieron.
Basura y animales sueltos amenazan los nidos
Además de los patrullajes, la Fundación realiza jornadas de limpieza para retirar residuos plásticos y otros desechos que dificultan el acceso de las tortugas a las zonas de anidación.
La organización también ha promovido la esterilización de más de 2,300 animales domésticos, debido al peligro que representan los perros abandonados o mantenidos en soltura. En la actual temporada, aproximadamente 32 de los 60 nidos encontrados en Punta Chame habían sido atacados por perros, según detalló Moreno.
La directora ejecutiva hizo un llamado a la tenencia responsable de mascotas y destacó la importancia de la coordinación con la Alcaldía de Chame, el Ministerio de Ambiente y la Junta Comunal de Punta Chame para atender esta situación.
Pese a las amenazas, la Fundación registró el año pasado una cifra alentadora en Punta Chame: alrededor de 380 nidos, frente al promedio habitual de entre 200 y 220.
Moreno indicó que este aumento podría guardar relación con los esfuerzos iniciados hace 15 o 16 años, periodo que coincide con el tiempo que tardan algunas tortugas en alcanzar la madurez reproductiva. No obstante, aclaró que todavía no existe evidencia científica suficiente para establecer una relación directa.
Con el nuevo convenio, la UMIP y la Fundación Tortuguías esperan generar datos, formar profesionales y fortalecer la investigación aplicada, de manera que las autoridades dispongan de mejores herramientas para proteger las especies marinas y enfrentar la erosión, la contaminación y los efectos del cambio climático.





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