De la artesanía al comercio electrónico: portal panameño lleva el trabajo de más de 100 artesanos al mercado digital
- Redacción

- 11 ago
- 4 min de lectura
Artesanosdepanama.com se ha convertido en una vitrina en línea para productos elaborados en más de 45 comunidades del país, con una oferta que incluye molas, sombreros, muebles, cerámica, fibras, madera, joyería y artículos tradicionales. Un proyecto creado y liderado por Ilsa Bernal.

Panamá. La transformación digital también está llegando a uno de los sectores más tradicionales de la economía panameña. El portal Artesanosdepanama.com busca conectar directamente el trabajo de artesanos locales con compradores dentro y fuera del país, utilizando el comercio electrónico como una herramienta para ampliar mercados y generar oportunidades de ingresos.
Artesanos de Panamá, S.A. aparece registrada en el Sistema de Información Cultural de Panamá (Sicultura) como una empresa vinculada a los sectores de artesanías y folclore, con inicio de operaciones en 2020. La organización señala que su actividad incide directamente en la economía de más de 100 artesanos locales, mediante la producción, mercadeo y comercialización de sus artículos utilizando plataformas tecnológicas.
El modelo busca resolver uno de los principales retos históricos que enfrenta el artesano: conseguir compradores más allá de las ferias, mercados temporales y puntos tradicionales de venta.
Más de 45 comunidades representadas
El catálogo digital señala que comercializa piezas realizadas por artesanos de más de 45 comunidades de Panamá, convirtiéndose en una vitrina que reúne productos procedentes de distintas regiones del país.
La tienda incluye desde molas, sombreros y polleras hasta camisillas, vestidos indígenas, cutarras, joyas, chaquiras y tembleques. También aparecen muebles artesanales, artículos de madera, barro, fibras naturales, bambú, semillas, tejas decorativas y tambores, entre otros productos.
Los precios muestran también la diversidad del mercado. En el catálogo consultado por InfoEconomía aparecen artículos desde alrededor de 10 dólares y piezas especializadas que alcanzan varios cientos de dólares, dependiendo del material, la técnica y el nivel de elaboración.
La plataforma no se limita al mercado panameño. Sus condiciones comerciales contemplan envíos internacionales, incluyendo el cumplimiento de regulaciones y aranceles de importación y la utilización de plataformas de transporte seleccionadas para el envío de las piezas.
Esto abre una posibilidad especialmente importante para la artesanía panameña: que un productor ubicado en una comunidad del interior pueda colocar indirectamente su trabajo frente a consumidores que se encuentran a miles de kilómetros.
Tecnología para vender cultura
El portal utiliza comercio electrónico, pero complementa sus canales de venta con WhatsApp, Instagram y Facebook. La empresa incluso ha promocionado una herramienta denominada “Mi Taller Digital”, planteada como una vía para acercar a los artesanos de diferentes zonas del país al mercado digital y ampliar su exposición comercial.
La estrategia refleja un cambio en la forma de comercializar productos culturales. El comprador ya no necesita esperar una feria artesanal ni desplazarse físicamente hacia una comunidad para conocer una pieza: puede observar productos, comparar precios y realizar pedidos desde Internet.
Una historia publicada por la propia plataforma muestra ese efecto. Gloria Hernández, artesana de La Pintada, relató cómo las herramientas digitales le permitieron encontrar compradores para sus productos después de haber atravesado períodos de escasas ventas. La empresa describe su modelo como social y colaborativo y señala que trabaja en beneficio de más de 100 familias vinculadas a la producción artesanal.
Un sector que también mueve dinero
Las artesanías no representan solamente identidad y patrimonio; detrás de cada pieza existe una actividad económica que genera ingresos para cientos de familias.
Las estadísticas más recientes localizadas de la Dirección Nacional de Artesanía muestran que, entre enero y mayo de 2026, 819 artesanos participaron o fueron beneficiados por actividades de comercialización registradas por el Ministerio de Cultura. Durante ese periodo, las ventas en 42 actividades sumaron B/.238,783.60, mientras que las ventas reportadas en tiendas artesanales alcanzaron B/.6,520.45.
En mayo solamente participaron 193 artesanos en estas acciones y las ventas realizadas en 13 actividades alcanzaron B/.58,945.00.
Estas cifras ayudan a dimensionar el potencial económico de un sector que tradicionalmente ha dependido de ferias, turismo y venta presencial, pero que empieza a encontrar nuevas posibilidades mediante los canales digitales.
El propio Gobierno ha identificado esa necesidad. El proyecto público Artesano Digital contempla capacitación, pagos en línea, promoción digital y apoyo logístico para ampliar la comercialización de productos artesanales tanto en Panamá como en mercados internacionales.
Cultura panameña que busca compradores en el mundo
Artesanos de Panamá también ha recibido reconocimientos vinculados al emprendimiento. Según su página institucional, en 2021 obtuvo Capital Semilla de Cenpromype-SICA y en 2022 fue seleccionado para iniciativas de Fast Track de Impact Hub Managua y Emprendedor Digital del Ministerio de Comercio e Industrias.
El desafío ahora es convertir esa exposición digital en ventas sostenibles para quienes confeccionan cada producto.
La combinación entre tradición, tecnología y comercio electrónico abre una vía para que la artesanía deje de depender exclusivamente del comprador que llega físicamente a una feria y pueda acceder a consumidores nacionales e internacionales durante todo el año.
En esa ecuación, Artesanosdepanama.com funciona como un puente entre las manos que preservan técnicas transmitidas durante generaciones y una economía digital que puede llevar esas piezas mucho más allá de la comunidad donde fueron elaboradas.





Comentarios