Dos de cada tres panameños reportan ansiedad financiera frecuente

Las preocupaciones por llegar a fin de mes, cumplir con las obligaciones, enfrentar gastos inesperados o simplemente pensar en los compromisos económicos de las próximas semanas están teniendo un impacto que va más allá del bolsillo. Dos de cada tres panameños aseguran experimentar ansiedad financiera de manera frecuente, de acuerdo con el Índice de Bienestar Financiero presentado por APC Experian.
El dato cobra especial relevancia de cara al Día Mundial de la Salud Mental, que se conmemora cada 10 de octubre, y pone sobre la mesa la estrecha relación que puede existir entre la situación económica de una persona y su bienestar emocional.
El estudio revela una aparente contradicción entre los hogares panameños. Aunque existe una visión relativamente optimista sobre el futuro financiero, el manejo cotidiano del dinero continúa generando tensión, incertidumbre y preocupación.
Dentro del Índice de Bienestar Financiero, la dimensión relacionada con la tranquilidad financiera alcanzó 52.3 puntos sobre 100, el resultado más bajo entre los componentes evaluados. Este indicador toma en cuenta factores como la ansiedad relacionada con el dinero, la percepción de control sobre las finanzas personales y el impacto que las preocupaciones económicas pueden tener sobre la salud mental.
Otro de los indicadores vinculados directamente con el efecto de las finanzas sobre la salud mental se ubicó en 53.6 puntos sobre 100, lo que evidencia que para una parte importante de la población las decisiones económicas no se limitan únicamente a ingresos, gastos o deudas, sino que también pueden influir en la sensación de tranquilidad y estabilidad personal.
Giovanna Cardellicchio, gerente general de APC Experian, señaló que las finanzas personales forman parte de la vida cotidiana y pueden incidir directamente en la percepción de seguridad y control de las personas.
“Tener información clara sobre nuestra realidad financiera nos permite tomar decisiones con mayor conocimiento y reducir parte de la incertidumbre asociada con el manejo del dinero. La educación financiera no se trata solamente de números, sino de brindar herramientas para que las personas puedan tomar decisiones con mayor confianza”, afirmó Cardellicchio.
La ansiedad financiera no necesariamente aparece únicamente cuando una persona atraviesa una crisis económica severa. También puede manifestarse al revisar constantemente las cuentas, sentir preocupación frente a cada gasto, evitar conocer el monto de las obligaciones pendientes o postergar decisiones personales por temor a no contar con suficientes recursos.
APC Experian advierte que la relación entre las finanzas y el bienestar emocional puede funcionar en ambas direcciones. Los problemas económicos pueden generar tensión, pero determinados estados emocionales también pueden influir en la manera en que una persona gasta, se endeuda o toma decisiones sobre su dinero.
Frente a esta situación, la empresa recomienda comenzar por identificar con precisión qué aspecto de las finanzas está provocando preocupación. Conocer cuánto dinero ingresa al hogar, cuánto se gasta mensualmente y cuáles son las obligaciones pendientes permite sustituir parte de la incertidumbre por información concreta.
Revisar periódicamente el historial de crédito también puede ayudar a conocer el comportamiento de las obligaciones financieras y a tomar decisiones con mayor claridad. Evitar revisar cuentas, préstamos o compromisos por temor a conocer la situación puede prolongar la incertidumbre y aumentar la preocupación.
Otra recomendación consiste en hacer una pausa antes de asumir nuevas obligaciones o realizar compras no planificadas. Analizar si una compra responde a una necesidad real o a una reacción emocional puede contribuir a evitar decisiones financieras impulsivas.
La organización también pasa por hablar abiertamente sobre el dinero. Conversar sobre las preocupaciones económicas con la pareja, la familia o una persona de confianza puede facilitar la búsqueda de soluciones y evitar que toda la presión financiera recaiga sobre una sola persona.
APC Experian también plantea que cuando las preocupaciones económicas comienzan a afectar persistentemente el descanso, las relaciones personales o las actividades cotidianas, puede ser necesario buscar orientación profesional en salud mental. De igual manera, ante dificultades financieras, recomienda acudir a fuentes confiables de información y asesoría.
En el contexto del Día Mundial de la Salud Mental, los resultados del estudio refuerzan la necesidad de ampliar la conversación sobre bienestar y reconocer que la salud financiera no depende únicamente de cuánto dinero tiene una persona, sino también de cuánto control siente que posee sobre sus decisiones y de la tranquilidad con la que enfrenta sus obligaciones.
Comprender la situación económica, organizar las finanzas y buscar ayuda cuando sea necesario pueden convertirse en herramientas para impedir que las preocupaciones por el dinero se transformen en una fuente permanente de angustia.






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