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Panamá baja el desempleo a 8.5%, pero 413 mil trabajadores enfrentan subempleo por bajos ingresos

1 oct
5 min de lectura

Panamá logró reducir la tasa de desempleo a 8.5% en agosto de 2026, casi dos puntos porcentuales menos que el 10.4% registrado en septiembre de 2025. El dato confirma una recuperación en el número de personas ocupadas, pero al revisar con mayor profundidad las cifras aparecen interrogantes sobre la calidad, estabilidad y remuneración de una parte de los nuevos puestos de trabajo.

La Encuesta de Mercado Laboral del Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC) contabilizó 2,045,979 personas ocupadas, 77,231 más que en la medición anterior. El número de desempleados se situó en 189,188 personas. La tasa de desempleo abierto, que comprende principalmente a quienes no tienen empleo, buscan activamente y están disponibles para trabajar, quedó en 6.7%.


La reducción de 10.4% a 8.5% constituye una mejora del indicador general. También disminuyó la informalidad laboral, que pasó de 47.1% a 45.8%. Sin embargo, la cifra absoluta de trabajadores informales continúa siendo elevada: 784,244 personas se encontraban bajo esta condición en agosto. El descenso porcentual de la informalidad estuvo acompañado de un incremento en el total de personas ocupadas, mientras el número absoluto de trabajadores informales apenas disminuyó frente a 2025.


El dato que introduce una mayor complejidad al análisis es el subempleo. El número de trabajadores clasificados dentro del denominado subempleo invisible aumentó de 213,370 en septiembre de 2025 a 413,155 en agosto de 2026. Este grupo comprende a personas que trabajan 40 horas o más por semana, pero cuyos ingresos se encuentran por debajo del salario mínimo utilizado como referencia para la medición. Pasó de representar 10.8% a 20.2% de la población ocupada.


También disminuyó el número de ocupados plenos. La cifra pasó de 1,090,616 trabajadores en septiembre de 2025 a 945,631 en agosto de 2026, una reducción cercana a 145 mil personas. Esto no contradice que haya más personas trabajando: muestra que una parte de quienes aparecen estadísticamente como ocupados se encuentra en modalidades de empleo que no cumplen las condiciones utilizadas para ser considerados ocupados plenos.


Por eso, el debate laboral comienza a desplazarse desde una sola pregunta —cuántos empleos se están generando— hacia otra igualmente importante: qué tipo de empleos está produciendo la economía panameña.


El problema es particularmente visible entre los jóvenes. La tasa de desempleo entre las personas de 20 a 29 años alcanzó 18.3%, más del doble de la tasa nacional. Entre las mujeres de ese grupo llegó a 23.1%. Esto muestra que la mejoría del indicador general no se distribuye de manera uniforme entre edades y sexos.


Los sectores donde se está generando empleo también ayudan a entender la discusión. Comercio, agricultura, construcción, transporte e industria manufacturera están entre las actividades que concentran más trabajadores. Un análisis citado por La Estrella de Panamá señala que buena parte de los 77,231 empleos adicionales se concentró en agricultura, actividades administrativas y servicios de apoyo, construcción, hoteles y restaurantes y logística.


En agricultura, algunos especialistas han advertido que parte del empleo puede tener un componente temporal vinculado a las temporadas productivas y a actividades con remuneraciones relativamente bajas. Esto significa que el aumento de trabajadores en el sector es relevante, pero debe analizarse también en función de la permanencia y los ingresos de esos puestos.


La construcción presenta una situación distinta. El sector tiene capacidad para generar miles de empleos con relativa rapidez cuando comienzan grandes proyectos, pero una parte de esas plazas está vinculada a obras con fecha de terminación. El asesor laboral Luis Eduardo Valle ha señalado que es necesario determinar cuánto del crecimiento proviene de inversiones sostenidas y cuánto corresponde a proyectos específicos cuya demanda de trabajadores desaparecerá al terminar las obras.


En el comercio, una de las actividades que más empleos genera en Panamá, el desafío es la informalidad. Datos citados por la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa indican que alrededor del 50.7% de los ocupados del sector trabaja en condiciones de informalidad. El comercio representa aproximadamente 20.4% del producto interno bruto y genera cerca de 352 mil puestos de trabajo, por lo que lo que ocurra en esta actividad tiene un peso importante sobre el mercado laboral nacional.


La evolución del desempleo durante las últimas administraciones muestra que Panamá ha atravesado etapas muy diferentes.


Durante la administración de Martín Torrijos, el desempleo mantuvo una tendencia descendente. La medición de agosto de 2004, realizada semanas antes de que asumiera la Presidencia, registró una tasa de 11.7%. En 2005 bajó a 9.8%, en 2006 a 8.7%, en 2007 a 6.4% y en 2008 a 5.6%. La medición de agosto de 2009, ya bajo la siguiente administración, marcó 6.6%.


Durante el gobierno de Ricardo Martinelli, la tasa pasó de 6.6% en 2009 a 6.5% en 2010 y posteriormente descendió a 4.5% en 2011. En 2012 y 2013 se ubicó en 4.1%, uno de los niveles más bajos de la serie reciente. La encuesta de agosto de 2014 marcó 4.8%, aunque esa medición ya se realizó después del cambio de gobierno ocurrido el 1 de julio de ese año.


En la administración de Juan Carlos Varela la tendencia comenzó a cambiar. El desempleo fue de 4.8% en 2014, subió a 5.1% en 2015, 5.5% en 2016, 6.1% en 2017 y se ubicó en 6.0% en 2018. En agosto de 2019, cuando ya había comenzado la administración de Laurentino Cortizo, alcanzó 7.1%.


El gobierno de Laurentino Cortizo comenzó con ese 7.1% de desempleo y pocos meses después enfrentó la ruptura provocada por la pandemia. En septiembre de 2020, mediante una encuesta telefónica realizada bajo condiciones extraordinarias, el desempleo alcanzó 18.5%. El propio INEC advirtió que los cambios metodológicos y las condiciones de la crisis generaron una ruptura de la serie, por lo que las comparaciones con años anteriores deben tomarse como referencia y no como una continuidad estadística perfecta.


A medida que la economía reabrió, el indicador comenzó a bajar: 11.3% en octubre de 2021, 9.9% en abril de 2022 y 7.4% en agosto de 2023. Para octubre de 2024, ya durante la administración de José Raúl Mulino, la tasa revisada por el INEC quedó en 9.7%.


Durante la actual administración, el desempleo pasó de 9.7% en octubre de 2024 a 10.4% en septiembre de 2025 y posteriormente descendió a 8.5% en agosto de 2026. El Gobierno ha presentado el último resultado como señal de recuperación del mercado laboral y ha resaltado el peso de la contratación privada. Especialistas consultados por medios locales coinciden en reconocer la disminución del desempleo, pero plantean la necesidad de conocer con mayor precisión la remuneración, formalidad y duración de los puestos creados.


El resultado de agosto permite afirmar que Panamá tiene más personas ocupadas y menos personas desempleadas que un año antes. Sin embargo, la fotografía completa es más compleja: casi 46 de cada 100 trabajadores no agrícolas permanecen en la informalidad, más de 413 mil ocupados están clasificados dentro del subempleo por insuficiencia de ingresos y el desempleo juvenil continúa muy por encima del promedio nacional.

La evolución del mercado laboral dependerá también de la capacidad de transformar el crecimiento económico en empleos formales, estables, productivos y con ingresos suficientes.

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