Envejecer no significa dejar de producir, aprender o emprender. Sin embargo, buena parte de las políticas de formación y emprendimiento siguen pensadas para jóvenes o para la población económicamente activa tradicional. El tema adquiere más urgencia porque Argentina y Panamá enfrentan el reto de responder a sociedades donde las personas mayores tienen un peso cada vez más importante. Argentina ofrece un ejemplo concreto. AMIA, con el apoyo de BBVA, puso en marcha en 2026 la c