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Cooperativas superan los $1,692 millones en créditos y enfrentan el reto de crecer sin elevar el riesgo

27 ago
3 min de lectura

La cartera de crédito de las cooperativas continúa ganando terreno dentro del sistema financiero panameño. Al cierre de julio de 2026, el sector acumulaba un saldo de $1,692 millones, frente a los $1,644 millones registrados en julio del año pasado, lo que representa un crecimiento interanual de 3%.



Las cifras, registradas en el Sistema de Referencias de Crédito de APC Experian, reflejan el peso que mantienen las cooperativas como alternativa de financiamiento para miles de consumidores, pero también colocan sobre la mesa un desafío importante: crecer sin deteriorar la calidad de la cartera.


En el primer semestre de 2026, las cooperativas contabilizaron 144,523 referencias de crédito activas, con un saldo promedio de $11,710 por obligación.


El préstamo personal concentra la mayor parte del financiamiento. Esta categoría alcanza un saldo de $1,174 millones y supera las 103 mil obligaciones activas. En otras palabras, cerca de siete de cada diez dólares de la cartera cooperativa corresponden a préstamos personales.


Los créditos hipotecarios constituyen el segundo segmento más importante, con $330 millones, mientras otros tipos de financiamiento representan $116 millones. Los préstamos para automóviles alcanzan $45 millones y las tarjetas de crédito mantienen aproximadamente $26 millones.


El comportamiento de la morosidad ofrece, por ahora, una señal de relativa estabilidad. Los créditos con atrasos superiores a 61 días representaban 7.31% de la cartera en julio de 2026, ligeramente por debajo del 7.36% observado en el mismo mes de 2025.


Aunque la reducción es pequeña, adquiere relevancia en un escenario en el que simultáneamente está creciendo el volumen de financiamiento.


Para el sector cooperativo, el reto no consiste únicamente en prestar más. También debe identificar correctamente la capacidad de pago de los solicitantes, anticipar posibles deterioros de la cartera y establecer cuánto riesgo está dispuesto a asumir.


La tecnología y el análisis de datos comienzan a tener un papel cada vez mayor en ese proceso. Herramientas que tradicionalmente estaban asociadas principalmente con bancos y grandes instituciones financieras están llegando también a cooperativas, donde pueden utilizarse para evaluar solicitudes, establecer perfiles de riesgo y automatizar decisiones crediticias.


“Las cooperativas cumplen un rol fundamental en el acceso al crédito y en el avance de la inclusión financiera en Panamá”, señaló Giovanna Cardellicchio, gerente general de APC Experian.


Cardellicchio considera que utilizar información, analítica y tecnología puede permitir al sector crecer de manera sostenible y tomar decisiones con mayor rapidez y precisión.


Este proceso también tiene consecuencias para los consumidores. Una mejor evaluación del riesgo puede ayudar a evitar el otorgamiento de préstamos a personas con una capacidad de endeudamiento comprometida, pero al mismo tiempo puede facilitar que clientes con buen comportamiento financiero accedan más rápidamente a financiamiento.


El desafío estará en encontrar el equilibrio entre tecnología, crecimiento e inclusión financiera.


“En crédito, innovar no significa únicamente incorporar tecnología. Significa utilizar mejor los datos para entender el riesgo, agilizar las decisiones y facilitar el acceso al financiamiento de manera responsable”, explicó Cardellicchio.


Precisamente alrededor de estas necesidades, APC Experian desarrollará “La Ruta de la Innovación”, un programa gratuito de capacitación dirigido al sector cooperativo que se realizará entre septiembre y noviembre.


La iniciativa queda enmarcada dentro de un escenario más amplio: una cartera cooperativa que se acerca a los $1,700 millones y que necesitará fortalecer sus mecanismos de evaluación conforme aumente su participación en el financiamiento de hogares.


El programa contempla cuatro encuentros virtuales sobre apetito de riesgo, estrategias para el crecimiento de las carteras, anticipación de escenarios y automatización de procesos.


La primera sesión será el 2 de septiembre y abordará cómo establecer el nivel de riesgo que una institución está dispuesta a asumir y definir criterios para aprobar o rechazar operaciones crediticias.


El 22 de septiembre se analizarán estrategias para hacer crecer las carteras con una administración más eficiente del riesgo. El 20 de octubre la capacitación estará dedicada a la utilización de información y herramientas analíticas para anticipar posibles cambios en el mercado y en el comportamiento de los clientes.


El ciclo concluirá el 18 de noviembre con un encuentro dedicado a la automatización de procesos, reducción de tareas manuales y utilización de tecnología para agilizar las operaciones de crédito.


Los cuatro encuentros comenzarán a las 9:00 a.m. y serán gratuitos.


Más allá de la capacitación, las cifras muestran una transformación que merece seguimiento. Con $1,692 millones prestados y más de 144 mil referencias activas, las cooperativas representan una fuente importante de financiamiento para los panameños.


El desafío para los próximos años será demostrar que pueden ampliar esa cartera manteniendo bajo control la morosidad y utilizando tecnología no solamente para prestar más rápido, sino también para prestar mejor.

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