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El Niño amenaza el agua, los alimentos y la economía de los panameños

El fortalecimiento del fenómeno de El Niño vuelve a colocar a Panamá frente a un riesgo que va mucho más allá de las altas temperaturas. La disminución de las lluvias puede afectar el abastecimiento de agua potable, elevar los precios de algunos alimentos, reducir la producción agropecuaria, aumentar los incendios forestales y limitar la capacidad operativa del Canal de Panamá, una de las principales fuentes de ingresos del país.

El Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá declaró el 12 de mayo de 2026 el estado de alerta de El Niño, después de confirmar cambios en la temperatura del océano Pacífico y en las condiciones atmosféricas. La probabilidad de que el evento permanezca durante el resto del año superaba entonces el 85 %, según la información divulgada por el Sistema Nacional de Protección Civil.


El escenario se ha complicado. El 20 de agosto, durante una reunión de la Comisión Interinstitucional de Alto Nivel, la directora del Imhpa, Luz Graciela de Calzadilla, informó que El Niño se ha fortalecido. Para el trimestre de octubre a diciembre se esperan temperaturas más altas y una reducción marcada de las lluvias en la vertiente del Pacífico, mientras que algunas zonas del Caribe podrían recibir precipitaciones intensas.


La comisión también evaluó un borrador de declaratoria de emergencia y propuestas económicas para atender la contingencia. Las autoridades advierten que los efectos podrían prolongarse hasta 2027, lo que obligaría a mantener las medidas preventivas durante la próxima estación seca. Sinaproc


Un fenómeno con antecedentes severos


El Niño es un evento natural relacionado con el calentamiento anormal de las aguas del Pacífico ecuatorial y suele presentarse cada dos a siete años. En Panamá, generalmente provoca menos lluvias en la vertiente del Pacífico, más días secos y temperaturas elevadas. Sin embargo, sus efectos no son iguales en todo el país: en el Caribe puede producir episodios de lluvias fuertes.


Los eventos de 1982-1983, 1997-1998, 2015-2016 y 2023-2024 figuran entre los antecedentes que más preocupación generan. El propio Canal explica que las consecuencias más severas de un Niño moderado o fuerte pueden sentirse con mayor claridad durante el año siguiente.


La experiencia más reciente ocurrió en 2023. Ese año fue el tercero más seco registrado en la Cuenca Hidrográfica del Canal y presentó un déficit de lluvias cercano al 30 %. En octubre llovió 41 % menos de lo habitual, convirtiéndolo en el octubre más seco desde 1950. El lago Gatún descendió a niveles sin precedentes para esa época. Canal de Panamá


La crisis obligó a reducir los tránsitos diarios de 36 a aproximadamente 32 desde julio de 2023 y posteriormente a aplicar restricciones adicionales. También se disminuyó el calado permitido a los buques. Fue la sequía más severa enfrentada por el Canal desde la inauguración de las esclusas neopanamax en 2016.


Para las personas, una sequía prolongada puede significar menor disponibilidad de agua en ríos y embalses que abastecen a las potabilizadoras. También golpea a los productores: reduce los pastos y cultivos, dificulta alimentar al ganado y puede disminuir la oferta de productos nacionales. Si las cosechas bajan o los costos de producción aumentan, parte de ese impacto puede trasladarse al consumidor mediante precios más altos.


Medidas del Sinaproc


El Sinaproc recomendó utilizar racionalmente el agua potable, reparar fugas en viviendas y comercios, mantener reservas básicas de agua y alimentos no perecederos y seguir solamente los comunicados oficiales.


Ante las temperaturas elevadas, la institución aconsejó mantenerse hidratado, evitar la exposición prolongada al sol y proteger especialmente a niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas. También pidió evitar la quema de basura, herbazales o desechos, debido al mayor riesgo de incendios forestales.


En las áreas agrícolas se recomienda conservar agua y proteger los cultivos. El Gobierno creó además una comisión interinstitucional para coordinar acciones en materia de salud, producción agropecuaria, agua potable, ambiente, energía y funcionamiento del Canal. El sector agropecuario ha planteado disponer de silos y alimentos fibrosos para reducir la pérdida de ganado. Sinaproc MIDA


El Canal vuelve a ahorrar agua


El Canal de Panamá comenzó a aplicar medidas preventivas desde finales de diciembre de 2025. Entre ellas figuran el paso simultáneo de dos embarcaciones pequeñas por una esclusa, cuando sus dimensiones lo permiten; el uso de las tinas de ahorro de las esclusas neopanamax; la utilización de compuertas interiores para emplear menos agua y la suspensión temporal de la generación hidroeléctrica en Gatún.


La prioridad es reservar suficiente agua para el consumo humano y la operación de la vía. Más de la mitad de la población panameña depende del sistema hídrico del Canal. Cada tránsito requiere agua dulce, por lo que una reducción de las reservas obliga a equilibrar el abastecimiento de las comunidades con el movimiento de buques.


La ACP mantiene proyecciones periódicas sobre los niveles de Gatún y Alhajuela y desarrolla el proyecto de río Indio como solución de largo plazo para aumentar la disponibilidad de agua. La historia reciente demuestra que El Niño no es solamente un problema climático: puede llegar al grifo de los hogares, a la mesa de las familias, a la factura eléctrica, al campo y a los ingresos que recibe Panamá por su principal activo logístico. Canal de Panamá

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